Por algo dicen “mejor sola que mal acompañada”…

Hay personas que no saben estar solas y buscan desesperadamente tener siempre alguien a su lado,  no le hacen caso al dicho “mejor sola que mal acompañada”.

Si bien es maravilloso estar en pareja, debe ser realmente una pareja y no solo la forma de “tapar” una brecha o de sostenerte. Normalmente ese tipo de relaciones no llegan a buen puerto, dejan un mal sabor de boca para ambas personas y en ocasiones, heridas aún más profundas y repetir lo mismo varias veces es como arrancarle la curita a una herida una y otra vez, sin dejar que sane.
Hay mujeres que son incapaces de estar solas: por eso, van buscando en relaciones más o menos cortas alguien que cumpla esa función de soporte y no una verdadera pareja para construir algo sólido y perdurable.


No hay que temerle a la soledad: de hecho, es más peligroso para la salud emocional estar en una relación por el simple hecho de no estar sola.


Pero… ¿cómo saber si eres de las personas que no pueden estar sola? Te damos algunas claves que servirán para aclararte el panorama.
– Estás insatisfecha en tu relación, ves que tiene más puntos negativos que positivos, no te sientes bien contigo misma, te das cuenta que no va a ningún lado y no ves un futuro… pero no le pones fin y simplemente sigues en esa relación sin sentido. Esta es una señal que, para ti, más vale mal acompañada, que sola.

– No recuerdas la última vez que estuviste sola por un tiempo y es más: ni siquiera recuerdas lo que es eso y tus períodos de “soledad” entre una y otra relación son extremadamente breves. Cuidado: puedes sufrir de anuptafobia o miedo a estar soltera.

– Si publicas todos los días y a toda hora lo feliz que eres y lo enamorada que estás; si todas tus actualizaciones de estado y tus posteos tienen que ver con tu relación y lo bien que está, podría significar que simplemente te estás autoconvenciendo. Un estudio realizado hace poco en Personality and Social Media Bulletin indica que las parejas realmente felices son las que menos publican en las redes sociales. Analiza tus redes sociales: ¿qué dice lo que publicas?


Has llegado al punto en que tus amigas (incluso las más cercanas) están cansadas de escuchar las idas y venidas de tu vida amorosa, porque ya se han dado cuenta que los detalles son los mismos y solo cambian los nombres de tus parejas. Es más: a veces, si alguna de ellas te dice algo al respecto, se pelean.
– Emprendes una nueva relación pero ya no sientes la emoción de la primera cita, ese “cosquilleo en la panza” y esa necesidad de saber todo del otro, esa angustia de pensar que las horas son pocas. Ya eres una “profesional de la pareja” y como solo buscas no estar sola, perdiste el sentimiento.


Analiza objetivamente tu relación actual y sobre todo, echa una mirada profunda sobre vos misma y sobre tus sentimientos más profundos y sinceros. Si tu pareja no apunta a algo mayor y simplemente cumple la función de evitar que estés sola, le estás haciendo mal a la otra persona y a ti misma.


Recuerda que estar sola no tiene necesariamente que significar algo malo: tu felicidad no debe basarse en tener a alguien contigo, sino fundamentalmente en quererte y sentirte bien contigo misma. Y sobre esa base podrás construir relaciones reales, sólidas y duraderas.