Ese dolor profundo que nos carcome internamente, que quema el alma, que nos rompe en lo más profundo cada fibra de nuestro ser, ese vacío infinito, profundo, torturador, ese dolor infinitamente aterrador que no encuentra calma, esos vacíos profundamente arraigados, dolorosos, que nos arden internamente y no se llenan con nada.

Sin encontrar salida, buscamos incesantemente la puerta de escape sin obtener respuesta alguna. Estamos atrapados entrepenurias, encarcelados en ese laberinto de congojas, donde todo se nubla, y nada tiene sentido, esa mirada perdida nublada por las lágrimas ya no ve nada y simplemente todo da igual.

Ya nada importa, no hay interés alguno en la vida, nada llena, nada satisface, nada quita esa tristeza profundamente arraigada que viene del alma, de las fibras más recónditas de nuestro ser, ese espacio de dolor donde agoniza el alma con cada lágrima que baja rodando por las mejillas, ardiéndonosen lo más profundo cada espacio, cada pedacito del alma que nos llora por dentro.

Milímetro a milímetro, centímetro a centímetroinmisericorde, inhumanamente perverso, insaciable que no encuentra  calma para tan incomparable dolor, donde la humanidad se nos quiebra dividiéndose en mil pedazos,  retorciéndose de sufrimiento, sin que importe nada, donde el tiempo inclemente trascurre lentamente torturándonos dandogemidos de dolor agonizante y profundo infinitamente insoportable, imparable, tortuoso, nefasto, donde el alma enmudecida clama clemencia ruega llenar ese vacíoespantoso que nos impide avanzar.

Todo aquello paraliza, nos aturde, nos atonta y nos arrastra por abismos profundos de insatisfacción total, de luchas con gigantes invencibles donde el tiempo corre como un verdugo que no detiene la marcha implacable que nos arrastra a los abismos profundos de la ansiedad mezquina desesperante y desestabilizante llena de angustia y de un dolor sofocante y nauseabundo que nos consume cada vez más.

Donde no hay calma donde la paz no llega y esa guerra profunda sigue y sigue asesinando lentamente cada sueño cada ilusión sin la esperanza de que pase, de no ver luz entre tanta oscuridad que se eterniza ante tanto dolor y las lágrimas corren y corren como un torrente saliendo pornuestros ojos como un mar de infinitas y profundas aguas que ruedan por las mejillas imparables. gota a gota van cayendo sin esperanza, donde el dolor nos consume en ese vacío tortuoso y mezquino acechándonos sin tregua.

y nada cambia solo el dolor latente, verdugo cruel e insaciable que no  da respiro que sigue y sigue sin parar, ese sufrimiento del alma carcomiéndonos internamente nefasto dolor que nos paraliza y nos consume la vida de la manera mas cruel e inmisericorde donde el alma se nos arruga de tanta tristeza,  sentimientos encontrados, recuerdos que abruman  y  retumban en los oídos como una bomba ensordecedora que retumba  con crueldad, latigándonoscomo un verdugo inquisidor y violento que nos asecha sin piedad donde la risa ya no tiene cabida y el dolor es como un fuego voraz y consumidor que quema sin piedad estrepitantenauseabundo fuego voraz que penetra las fibras profundas y lejanas de nuestro ser imparable vengativo insostenible tormento que no conoce piedad que no para, asesino aniquilador de nuestra vida desmesurado que va paso a paso destruyendo nuestra más profunda esencia.

 Miedos que atormentan y no encuentras salida para esta congoja,  incansable,  imparable nauseabundo que se apodera sin clemencia de nuestro ser, sin avances sin respuestas atormentador inmundo que nos atrapa que nos consume y mengua nuestra vida susurrante atormentador de nuestras emociones   socavando los sentimientos más puros y consumiéndolos llevándonos al abismo de la duda y la incertidumbre vacíos inmundos que no callan que no  cesan  que no calman que nos atrapan en un desierto de amargura de inseguridades atrapados en un dolor que nos consume que no nos da tregua ni respiro que nos anula y nos lleva a experimentar los tormentos más absurdos donde el alma ya no puede, extenuada no responde ante tanto vituperio ante tanta amargura resquebrajada entre pedazos que se dividen y se subdividen enmudeciéndola.

Ese laberinto de oscuridad esa prisión donde la mente atormenta sin cesar, incansable bombardea sin parar, atormentador cobarde que no cesa, arrinconándonos,atropellándonos, cansa, nos mengua, deteriorada ya no puede más busca fuerzas para sobrevivir de esta batalla pero nada calma ese sufrimiento inmundo que atormenta los sentidos,sin tener fin. 

Soslayando cada aliento, consumiéndolo todo, devorador de esperanzas que no llena, vacío infinito y cruel que no para, limitante, donde te sientes miserable, profundamente insignificante, poca cosa, oscuridad profunda, que nos va matando lentamente, vilmente, hueco inmundo que nos atrapa en un circulo profundo, negro, oscuro, vacío, eso eres depresión. 

lugar de fracaso, de rechazo de auto conmiseración ese circunloquio aterrador y esclavizante donde te clavan espadas puntiagudas y filudas, que te hieren el alma esedolor aterrador maquiavélico, vil, que nos carcome que nosconsume las mas profundas fibras de nuestro ser, horrorosotorturador, imparable, insostenible, inacabable,rompiéndonos  por dentro en mil pedazos, pedacitos de vida que se nos van, que nos menguan pero que tenemos que parar y batallar como los más grandes guerreros, derribando gigantes aniquilándolos llevándolos a los más profundos abismos sin piedad venciéndolos para  salvarnos.

Porque ese aliento de vida que aún nos queda en el alma  vence y toma la autoridad para destruir esos enemigos implacables y perversos esclavizadores que nos han tenido sumidos en la derrota profunda y para los que no hay clemencia, tenemos que derrotarlos aniquilarlos volverlos pedacitos liberándonos de ellos para que nuestra alma vuelva a respirar y nuestra vida vuelva a florecer donde nuestros sueños reverdezcan y la primavera  florezca, donde el sol alumbre una vez más con todo su esplendor iluminando esa oscuridad, cesando el dolor,  y llegando la luz  a poner orden, liberándonos del  caos en que cayo nuestras vida. 

Y ahora, surge la esperanza, los sueños se cumplen, se derriban los muros, las ilusiones llegan y     la vida vuelve a sonreír.  La felicidad impregna de aliento cada paso que damos, motivándonos, mostrándonos esa dimensión desconocida donde el alma ríe ,  y el amor retoma su lugar, y crecemos y crecemos salvando nuestras vidas, lo hemos logrado . Hemos ganado la batalla.