¿Cómo puedo detectar si mi hijo tiene baja autoestima?

Existen mecanismos para identificar conductas que puedan sugerir que nuestros niños tienen baja autoestima y forma de hacer que ésta mejore. Acá te mostramos algunos.

La reacción de un niño ante una situación que pueda poner a prueba el nivel de confianza que tiene en sí mismo es una forma muy efectiva de evaluar el nivel de autoestima del pequeño. Si un niño se muestra inseguro ante algún reto o se le nota muy dubitativo ante una elección simple puede ser una señal de alerta. De igual modo si es pesimista frente a la mayoría de situaciones, parece convencido de que las cosas no se le van a dar bien o en un ambiente lúdico se le ve retraído.

Cuando un niño no muestra confianza en sí mismo puede que se deba a que se le ha restringido su personalidad y busca copiar el modo en que los demás hacen las cosas. La permanente búsqueda de modelos de comportamiento es un claro indicador de que el niño tiene baja autoestima. Un pequeño que no confíe en el talento que tenga para actividades cotidianas como dibujar, cortar, jugar o, incluso, comunicarse, estará fijándose en el modo en que sus compañeros de clase ejecutan esas tareas para así tener garantía de que lo está haciendo correctamente, así no sea así.

Tips para que los padres combatan la baja autoestima en un niño

La primera clave para subir la autoestima de un niño es que, cuando éste ejecute alguna tarea, juegue algún juego o haga cualquier cosa, estemos pendientes de valorar el proceso más que el resultado. Es importante que motivemos al niño a que se entretenga y considere el proceso como algo más valioso que el producto de su ejercicio y hacer una interpretación constructiva sobre éste en caso de que no salga bien. Lo fundamental es que el niño sienta que no es más valioso el resultado de lo que hizo, sino el que lo haya hecho él, que lo haya intentado. Que lo importante es él. El verdadero objetivo de este ejercicio es que el niño sea educado para “ser” mejor. El contexto social en el que el niño se vaya a desarrollar se encargará de que el niño busque “tener” más.

Lo más conveniente cuando estamos criando a un niño es que desarrolle el potencial innato que tenga para las actividades que le agradan, esto se logra permitiendo que construya su propia identidad y que, a partir de ésta, se desenvuelva en los campos que sean de su interés. Eso lo logramos facilitando el contexto para que exprese ese potencial sin restringirlo, ya que es propio del niño y es buena idea explotarlo.

Para explotar ese potencial intrínseco  en primer lugar debemos identificarlo con claridad y hacer que las actividades cotidianas del niño se vean estimuladas a partir de éste. Entre más estímulos encuentre el niño a su alrededor que estén relacionadas con el potencial que hayamos descubierto en él, más fuertemente estaremos fortaleciendo su propia personalidad y el producto que tendremos de haber estimulado ese potencial será un niño más confiado en sus capacidades, más satisfecho con sí mismo y con el resultado de las cosas que haga y más feliz. El que cualquier ser humano que haya alcanzado el éxito en las cosas que haga se debe a que desarrolló su potencial de acuerdo a su identidad innata.

Si identificamos en nuestro hijo conductas que puedan sugerir que tiene una baja autoestima tenemos que ponernos en la tarea de observar muy detenidamente las cosas que hace y escuchar con mucha atención las cosas que dice, esto con el fin deencontrar los prejuicios que se haya creado sobre sí mismo y la opiniones que estén limitando el desarrollo de su personalidad y estén causando que la autoestima del niño esté baja. Es a partir de esas observaciones que podremos encontrar fórmulas para que el niño haga una reinterpretación de esos prejuicios de modo que se concientice de ellas, las racionalice y lleve a cabo un proceso cuyo resultado será, finalmente, que los miedos que se hayan suscitado a raíz de esa mala imagen que tiene de sí mismo desaparezcan.

Reiteramos: es capital encontrar cuál es el potencial que podemos explotar en la personalidad del niño. Este hallazgo se convierte en la más poderosa y efectiva herramienta para desarrollar su propia forma de ser y evitar que caiga en los problemas que conlleva la baja autoestima. El apoyo de nosotros, como padres, es fundamental para que el niño crezca interiormente para que éste pueda encontrar qué le apasiona y que le hace feliz. En lo que puede invertir toda su energía, inteligencia y talento.

Otra estrategia que podemos adoptar para desarrollar la personalidad del niño y subir su autoestima es reforzando su educación en los temas que le interesan. Claro, que el niño sepa matemáticas resulta muy importante para poder completar su educación básica, pero debemos comprender que si un niño encuentra gusto en otra materia, ya sea dibujo o música, y ésta se le facilita más que las demás es más probable que el pequeño alcance la excelencia en las materias de su interés que en las que no se le dan tan fácilmente. Si pensamos en clave “reforzar en las materias del interés del niño” en vez de “reforzar en las materias en las que no encuentra tanto interés”, veremos cómo alcanza el éxito en las primeras al tiempo que desarrolla su personalidad, mejora su autoestima y mayor disposición para otras materias.

Para terminar traemos un corto cuento de Alejandro Jodorowsky

– Maestro, tengo un problema con mi hijo
– Me trajo las notas del colegio, una alta calificación en dibujo y una pésima calificación en matemáticas.

– ¿Qué harás? – dijo el maestro

– ¡Lo pondré de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de matemáticas!

– Necio, ponlo de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de dibujo.
– Todos servimos para algo pero no todos servimos para lo mismo.