¿ENTRE MÁS SE SACRIFICA, MÁS ME AMA?

La manera en cómo nos relacionamos los seres humanos es una herencia cultural, esta herencia moldea nuestra perspectiva de la vida y lo que entendemos por bueno y malo. A partir de esta construcción cultural, los humanos vamos creando patrones de comportamiento que se comparten entre generaciones. Una de esas creencias es el amor romántico. 

El amor romántico nos ha llevado a encasillar el amor en un conjunto de comportamientos específicos, y todo lo que se salga de ese estereotipo, no es amor. Entre la lista de cosas que la cultura nos ha llevado a creer que es el amor, se encuentra el sufrimiento.

Para muchas personas es totalmente  necesario que su pareja deje de hacer o haga cosas para demostrar que en realidad están enamorados. De esta manera, el sacrificio se vuelve un intercambio en las parejas y aquellas que se niegan a sacrificarse por la otra persona, son calificadas de egoístas.

Creo que es hora de cuestionarnos todo aquello que nos enseñaron del amor. Para empezar, todas las personas manifiestan su amor de maneras distintas. Para algunas, la mejor manera de transmitir sus sentimientos es por medio de las palabras, estas personas suelen escribir poemas, enviar mensajes diariamente, escribir cartas o dedicar canciones. Otras personas manifiestan su amor por medio de la incondicionalidad, siempre están presentes y adoran ayudar a los demás, de otro lado hay quienes demuestran su amor por medio de detalles, este tipo de personas va por la calle y si ve algo que quizás te gustaría, paran en las tiendas y te hacen obsequios. Las maneras de expresar el amor son infinitas, no siempre son iguales y cambian constantemente en todo tipo de relaciones. 

Entre todas las formas de expresar el amor, hay una que debemos replantearnos, el sacrificio. Muchas personas suelen exigirle a su pareja que les demuestre su amor por medio de acciones que a ellos no les agrada hacer, o les piden que se abstengan de hacer cosas que son habituales para sus parejas. Un ejemplo de esto son los y las amigas de nuestro novio/a. 

Es más común de lo que parece que en medio de una relación, alguno de los dos o los dos  tenga prohibido hablar y salir con sus amigos (o un amigo en específico). Estas medidas represivas tienen en su origen la inseguridad. Cuando le prohíbes a tu novio o novia que salga con uno de sus amigos, le estás pidiendo que se sacrifique por ti, pero en realidad le pides que se abstenga de vivir su vida ya que eso te causa desconfianza. Si no puedes vivir en paz sin saber con quién y dónde está tu pareja, ¿realmente vale la pena?

Otro ejemplo puede ser pedirle a tu pareja que te acompañe a lugares donde él o ella en definitiva no quieren ir. No creo que haya algo peor que obligar a alguien a ir a un lugar a donde no quiere ir. ¿Para qué quieres ir con alguien que no se siente a gusto en dónde está? Realmente quieres su compañía incluso si se siente incómodo y molesto? 

El sacrificio no es amor. Lo fundamental es que el amor propio siempre debe primar que el amor hacia nuestra pareja. No tenemos que posponer nuestra felicidad para darle a otro lo que desea. Cuando aceptamos a nuestra pareja tal y como es y preferimos que sus acciones se basen en su voluntad y deseo, entonces sus acciones cobran más valor. Tú pareja ya no te acompañara a algún lugar por obligación, sino que lo hará motivado por su amor a ti. 

Las relaciones basadas en los sacrificios se vuelven relaciones tóxicas en donde nadie hace lo que realmente quiere hacer y al contrario se vive con temor y hay un esfuerzo permanente. No se puede ser autentico, todas las acciones son aprobadas o desaprobadas y casi que se vuelve una tortura.

Hay que dejar en claro que en muchas ocasiones, las relaciones deben basarse en la tolerancia y el consenso, en algunas oportunidades es bueno ceder. Pero el consenso se debe dar en medio de un respeto total por el otro, por su bienestar y su felicidad. Exigirle constantemente a nuestra pareja que haga cosas que no quiere, solo resultará en una relación tóxica en donde pocas cosas son naturales, y por el contrario todo procederá del esfuerzo. 

EL MATRIMONIO

Retomando el concepto del amor romántico, vale la pena ejemplificar cómo se desarrolla el sacrificio en el matrimonio. La idea conservadora del matrimonio, lo entiende como una relación permanente (hasta la muerte), de dos personas. Aunque su raíz es el amor, la causa más noble de las relaciones, en algunas ocasiones se convierte en una verdadera tortura el pacto de “para siempre”. 

Cuando aceptas compartir TODO con una persona, aceptas entregarle tu vida por completo y las separaciones se vuelven más complejas. En casos en donde el amor se extingue, lo que mantiene el compromiso es el sacrificio. El sacrificio por mantener una relación para la eternidad. Este estereotipo ha conllevado a que algunas parejas decidan seguir juntas incluso si ya no se aman, con el único fin de cumplir un pacto que ya ha perdido toda validez porque ya no hay amor. Sin embargo, hay quienes se esfuerzan en mantenerlas y viven un sacrificio diario. Las cosas empeoran cuando el sacrificio se da por miedo a perder la estabilidad económica, la unión familiar o el qué dirán. 

Todos estos estereotipos han perjudicado al amor real, el amor que no sacrifica sino que entrega con voluntad. El amor no se fuerza sino que fluye, el amor no se siente obligado, sino libre. 

Vale la pena cuestionar la concepción de amor que nos heredaron, ¿realmente nos hace felices que nuestra pareja haga cosas que en el fondo no desea? ¿En realidad necesitamos que los demás se sacrifiquen por nosotros para sentirnos amados? 

Recuerda que el amor romántico no existe fuera de las películas, lo valioso está en reconocer, aceptar y amar la manera en el que el otro nos quiere manifestar su amor, aceptarlo sin reparo es la mejor manera de amar.

La felicidad

La humanidad nos habla acerca de la felicidad y nos invita a buscarla en todos los aspectos de nuestra vida, pero ¿Acaso es tan fácil poder lograr la felicidad absoluta? No lo creo, la felicidad no es algo que nace de un discurso motivacional, la felicidad no es algo que yace de las palabras de alguien más, la felicidad no es una acción, ni tampoco es un fenómeno. La felicidad va más allá y trasciende incluso de lo terrenal, la felicidad no se busca en libros ni tampoco en personas. La felicidad no se encuentra en un speaker ni tampoco en el dinero. La felicidad no está en ir a centros comerciales, la felicidad no es estar en un BMW; entonces ¿Qué es la felicidad? 

Con esta serie de preguntas comienza esta intervención, tratando de preguntarles a todos ustedes verdaderamente ¿Piensan que la felicidad es algo que tan fácilmente se puede conseguir? ¿La felicidad acaso es decirle a una persona “¿Mi vida”, la felicidad acaso es tener todo el dinero del mundo? ¿De qué sirve todo el dinero si la depresión consume toda nuestra vida? ¿De qué sirve estar todos los fines de semana bebiendo alcohol si nuestra vida está vacía? 

La felicidad no se finge con sonrisas ni se finge con abrazos y besos, la felicidad se tiene que buscar en lo que no se ha buscado porque hemos prostituido tanto la felicidad que la tratamos de hallar en cualquier caja de cereal. 

Está siendo tan común y recurrente hoy en día, ir en búsquedas de felicidades banales que, a la final, lo único que se está logrando es un innegable sentimiento de vacío y fracaso en las personas. Esta sociedad está absorta de tanta información que la invita a estar en la búsqueda de sus sueños y de la felicidad, pero nadie hace siquiera mención de lo que verdaderamente implica ser o estar felices, ni mucho menos en lo que es realmente la felicidad.

Llega pues, un sentimiento de hartazgo y cansancio por tanta saturación de la felicidad. De tanto que se anhela nadie verdaderamente la puede lograr; primero, porque se ha hecho relaciones proporcionales que asocian la felicidad con el mercantilismo; y, segundo, que en un desesperado intento de las personas por lograr conseguir lo que se nos ha vendido como felicidad, lo único que recibimos es la mayor insatisfacción posible porque no todos van a poder estar prestos a adquirir lo que se nos ha ofrecido como felicidad.

A través del tiempo, la idea de felicidad se ha desdibujado completamente. En otrora, la felicidad se concedía a partir de las cosas simples de la vida; jugar, reír, cantar, sentarse en el césped a contemplar el firmamento, la felicidad no se compraba.

¡Amigos! La felicidad es un elemento importante y necesario para poder vivir, pero lo primero que se debe hacer para lograr esa felicidad es saber para qué estamos hechos en este mundo, cuál es nuestro papel en la sociedad, cuál ha sido nuestro propósito ¿Acaso nuestro propósito es estar en depresión? ¿Acaso nuestro propósito es vivir en problemas día a día? ¿Acaso nuestro propósito es estar en calamidad o en escasez? ¡NO! Preguntémonos pues cuál es el propósito de esta humanidad. La prensa, la gente e incluso nosotros mismos vivimos en un éxtasis de felicidades falsas porque no sabemos verdaderamente lo que significa ese concepto. Necesitamos primeramente redefinir cuál es nuestro papel en este mundo, pero también necesitamos saber qué debemos hacer para llegar a ese propósito sumo; y no me refiero a un propósito material, me refiero a un propósito que trascienda porque la verdadera felicidad está en ayudar, está en hacer feliz a alguien más. 

No somos más felices cuando tenemos más dinero, no somos más felices cuando tenemos más carros, no somos más felices cuando tenemos más parejas a nuestro lado; somos más felices cuando sabemos y reconocemos que nuestra felicidad está en ayudar a los demás, somos más felices cuando reconocemos que necesitamos brindar ayuda a aquel que no la tiene, somos más felices cuando damos incluso hasta lo que no tenemos a alguien para que pueda estar alegre. 

Así pues, todos los días la música, los diarios, la televisión hablan y hablan acerca de la necesidad de hacer cambios en nuestra humanidad. Día a día la radio, las noticias nos recuerdan la indolencia de esta humanidad que no ha aprendido su papel esencial aquí. Escribir por escribir no es motivo, escribir por un sentido, por dejar alguna lección que pueda llegar a sus corazones; y no hablo desde la perfección porque nadie es perfecto. Pero sí hablo desde las ganas de que todas las personas puedan lograr sentirse bien, puedan dejar de sentirse miserables y puedan estar contentas consigo mismas. 

Porque la felicidad solamente se va a lograr cuando reconozcamos que somos valiosos; porque cómo podemos hablar de estar en contra de las injusticias del mundo, si somos duros aún con nosotros mismos ¿Qué sentido tiene hablar de cambios, qué sentido tiene hablar de revoluciones, qué sentido tiene hablar de justicia? Cuando aún no tenemos justicia ni con nosotros mismos; saquemos pues esa actitud ganadora que cada uno llevamos dentro. Porque nuestra victoria está en la fortaleza de nuestro corazón; porque nuestra victoria está en la fortaleza de nuestra alma. Porque somos mejores cuando sonreímos, porque somos mejores cuando ayudamos.

Pero aún, podemos ser mejores cuando nos empecemos a querer a nosotros mismos, porque solamente así podremos empezar a cambiar este mundo, porque este mundo no necesita justicieros, este mundo lo que necesita es gente que se ame y que se respete, porque ¿Acaso cómo vamos a respetar a los demás si no nos respetamos a nosotros mismos? Aún, que consciencia podremos tener con nuestra vida, con nuestro entorno, con nuestro ambiente, si aún nuestro cuerpo no nos interesa, si aún no nos respetamos a nosotros mismos. 

¡Démonos primero nuestro lugar antes de pretender darle el lugar a los demás! La felicidad no está allá afuera, la felicidad está en tu corazón. 

LA INFIDELIDAD Y LOS CELOS.

LA INFIDELIDAD Y LOS CELOS.

INFIDELIDAD:

La infidelidad es tan antigua como la misma humanidad y tiene como significado la traición amorosa que le hacemos a nuestra pareja o que ella nos hace, esta situación puede darse a corto o largo plazo y por lo general se mantiene en secreto. Esto implica vulnerar la confianza de la pareja, romper el compromiso de serle fiel y su intimidad, lo cual nos deja heridas inmensas en el alma.

CAUSAS.

Los motivos por los cuales las personas son infieles pueden ser muchos, entre ellos podemos encontrar:• Insatisfacción sexual.• Carencias económicas.• Diferencias en las ideologías (políticas,  religiosas, entre otras).• Egocentrismo (el infiel cree que es mucho para su pareja).• Sentimiento de abandono.• Venganza.• Problemas sociales.• Aburrimiento debido a la monotonía.• Curiosidad (ganas de experimentar cosas nuevas).• Falta de amor (están juntos solo por costumbre)• Un tercero muy insistente.• Falta de comunicación.

La persona engañada puede que al enterarse sufra mucho, su autoestima disminuya, se enfade y se mantenga triste. Esta falta también puede desencadenar celos enfermizos (de los cuales hablaremos mas tarde).

Cabe destacar que pasar por una infidelidad no significa que sea el fin de la relación amorosa.

Aparte de todo, el engañado queda con secuelas psicológicas a causa de esa traición.

La infidelidad genera desconfianza en la pareja, aun tiempo después de haberla perdonado.

La persona engañada quizá no acaba con la relación por los fuertes vínculos afectivos que mantienen, el temor a estar solos, por no hacerles daño a los hijos (en caso de que los tengan) o por cuestiones de solvencia económica.

Según un estudio publicado por el JournalArchives Of Sexual Behavior realizado en el 2011 el 23% de los hombres son infieles frente a 19% de las mujeres.

La infidelidad por parte de la mujer es vista con desprecio e incluso es castigada (o sea, viene siendo el motivo para que se lleven a cabo hechos violentos) y en los hombres en la mayoría de los casos es vista como algo normal.

Existen causas biológicas, neurológicas y psicológicas que nos explican por qué se da esta traición:

Biológicamente se ha demostrado que la carencia de las sustancias oxitocina y vasopresina en una persona puede tener como consecuencia una infidelidad de su parte.

Algunos biólogos creen que la infidelidad puede darse por parte la mujer por razones de necesidad (buscan protección o recursos económicos para ellas y para sus hijos) y en los hombres podría darse con el fin de dejar mayor descendencia.  

Neurológicamente la testosterona elevada es causante de mayor deseo sexual e insatisfacción, lo que conlleva a una infidelidad.

Psicológicamente el apego viene siendo otro factor que influye; en este caso hay diferentes tipos:

Apego ansioso: lo padecen las personas que le temen a ser rechazadas y que no saben controlar sus impulsos, esto es un factor que interviene a la hora de una traición amorosa. 

Apego desordenado: son personas que no se consideran capases de involucrarse seriamente con alguien. Son impredecibles, inmaduras emocionalmente y esto es un factor de riesgo muy grave.

CELOS:

Helpless guilty husband

Una persona puede sentir celos al tener sospechas de que quien ama prefiere a otra persona en lugar de a ella.

Amor, celos e infidelidad van entrelazados, pues quien ama también tiende a sentir celos por posibles infidelidades y temor de perder a esa persona.

Este sentimiento no es del todo malo, si se da en menor medida puede significar que hay realmente interés en la otra persona, tambien puede que sean justificados y efectivamente esta persona está siendo engañada.

El verdadero problema se presenta cuando los celos se convierten celos enfermizos (los cuales vendrían siendo celos injustificados), los cuales traen a la vida amorosa muchos problemas, angustia y dolor.

Quien se enferma de celos puede sentir:• Deseos de controlar a su pareja en todo lo que hace.• Sospecha de todos sus actos (si su pareja se detiene a saludar a una amistad que no veía hace tiempo el celoso creerá que está coqueteando).• Siente un miedo excesivo de perder a su pareja.• Le exige a su pareja que le cuente todo lo que hizo en el día, con detalles.• Llama o le escribe constantemente a su pareja y exige que le responda sin importar lo que esté haciendo.• Se compara con frecuencia con las personas con las que su pareja se relaciona diariamente.• Desconfía cuando su pareja tarda masde lo que debería en llegar a casa.

Los especialistas afirman que por lo general las personas que sufren de celos enfermizos tienen muy baja autoestima, se cree menos que los demás (no se valoran), tuvieron un mal ejemplo al respecto en su entorno familiar y/o tuvieron padres inconformes con ellos, se irritan fácilmente, puede que reaccionen violentamente y agredan física y/o verbalmente a su pareja en un ataque de celos.

Si quien padece de celos enfermizos desea continuar su relación y cambiar su actitud debe tomar una terapia psicológica, no basta solo con que diga que va a cambiar pues esto es una enfermedad mental y debellevarse a cabo un tratamiento el cual le hará entender su enfermedad, le ayudara a descubrir el origen de ella, superar sus miedos, ansiedad y recuperar la confianza en si mismo, entre otras cosas. Debemos tener en cuenta que quien padece esta enfermedad también sufre mucho.

Los celos y la infidelidad han sido los causantes de muchas tragedias (los llamados crímenes pasionales) a nivel global.

Aproximadamente la mitad de ellos en el mundo se registran en américa latina, pero no significa que el resto de la población esté exenta de ellos. Cabe destacar que en la mayoría de los casos son las mujeres las víctimas de estos crímenes. 

En Francia el hombre al argumentar que el asesinato se trató un crimen pasional servía como defensa valida en estos casos en el siglo XIX y solo era condenado a dos años en la mayoría de los casos.

A nivel mundial actualmente no se tiene consideración con las personas que cometen estos crímenes a menos que se demuestre que el crimen fue cometido en un estado de carencia de lucidez.

El romanticismo en tiempos de modernidad

El romanticismo en tiempos de modernidad 

Cada época trae su afán, cada época trae su devenir y suscaracterísticas particulares, en cuestiones del amor esto no se aleja de la realidad ¿Por qué? porque el amor y su proceso deconquista no es el mismo de ayer, de hace 50 años e incluso no es el mismo de hace un año. Día a día a se configurannuevas maneras de amar, se configuran nuevas maneras de conquista; pero hoy en particular quiero centrarme frente alromanticismo; elemento que se ha perdido en los últimos tiempos, si bien el romanticismo suele ser confundido con la cursilería o puede ser mal entendido con la melosería que una pareja se puede demostrar.

El romanticismo es más que eso, el romanticismo no solamente son palabras lindas para el cónyuge, el romanticismo es una manera de vida, es una manera donde tu demuestras sin ningún pudor y sin ningún miedo que te interesa la otra persona, que estás preocupado por sus demandas que estás preocupado por cada aspecto de su vida y es que el amor eso incluye; porque el amor no solamente es una transacción de besos ni de abrazos, el amor va más allá. Porque el amor no solamente puede ser entendido a través de la pasión; ésta es sólo un elemento que puede configurar ese gran paraguas que es el amor. 

El amor lo cobija todo, desde la pasión, el pleno entendimiento y combina también lo que es la aceptación, lo que es la compañía y la gracia. Por eso es importante no dejar morir el romanticismo en nuestras relaciones, porque el romanticismo va a garantizar la llama encendida. 

El amor puede ser también visto como una llama que está apunto de extinguirse; esa llama para que se avive debe ser nuevamente abrazada y así mismo debe atizarse con los elementos que permitan su buena combustión, lo mismo sucede con el amor; sí el amor no se cultiva, si el amor no se desarrolla, no se demuestra, el amor va a estar destinado a acabarse, al fracaso porque el amor necesita eso. ¿O acaso a qué mujer le gusta que su cónyuge no la consienta o que su cónyuge no la reafirme con palabras? Yo creo que, a ninguna, porque todos en el fondo estamos esperando que nos digan cuán valiosos somos, cuán importantes somos para la vida de los demás.

Porque eso conlleva el amor, el amor no es una transacción sino que el amor es un complemento, un complemento que se adhiere a la personalidad de cada uno de nosotros; cuando decidimos amar, decidimos brindar amor pero también decimos recibirlo, porque cuando decidimos amar decidimos cambiar nuestros defectos para llenarnos de elementos buenos, cuando decidimos amar decimos renunciar a cosas poco agradables de nuestra personalidad para poder brindar un amor más genuino y para poder satisfacer las necesidades de nuestro cónyuge. 

Por ello el romanticismo es importante, sin romanticismo no va a haber ese elemento que atize la llama del amor, porque sin romanticismo poco o nada se puede hacer. El romanticismo no solamente son cartas ni son solochocolates; el romanticismo son palabras de afirmación, el romanticismo es tiempo de calidad, el romanticismo es contacto y muchas veces las relaciones no tienen esos elementos y sin esos elementos nada se puede hacer para salvar una relación. 

Aunque por más amor que se tenga hacia una persona, si la otra no es expresiva, no demuestra sus emociones y no quiere brindar de ese amor que está recibiendo, la otra persona se va a cansar. El amor no es juego de una sola persona, el amor es un acto de responsabilidad entre dospersonas que deciden despojarse de todo orgullo para poder entablar un camino común. Por ello es importante que el romanticismo vuelva a nacer, vuelva a perfeccionarse y por eso todas las parejas deben buscar y procurar reavivar esa llama del amor a través del romanticismo, de los actos de servicio, de los regalos de las palabras de afirmación y de todo lo que hagamos en pro de cultivar un amor.

El destino y la vida misma se va a encargar de retribuirnos con amor de calidad, porque el amor no es mendigable, el amor es entregable, cuando uno ama uno se compromete a amar de verdad uno se compromete a despojarse de toda mácula que genere timidez o que genere sentimientos deapatía. 

El amor nos cambia y nos transforma, es la fuerza transformadora de esta sociedad; pero el amor necesita el romanticismo y el romanticismo es esa gasolina que va a poder brindar y que va a permitir que ese carruaje pueda dar la milla extra, pueda llegar a puede llegar hasta los confines más recónditos de nuestra alma. El amor es eso, es unafuerza que nos impulsa a mejorar y el romanticismo es ese vehículo, ese combustible que debe revivir a través de ya sea de las cartas de los detalles de las palabras, pero debe tornar,debe volver porque un amor si no es demostrable no es apreciable y si un amor no es decible ¿Cómo entonces la otra persona va a saber si verdaderamente se ama?

No podemos caer en estereotipos vacuos que a lo único que contribuyen es a crear malas concepciones frente al amor. Cuando damos pie a malas prácticas como el egoísmo, el orgullo, la apatía y la inexpresividad, lo único que podríamos segar en nuestras relaciones será que el amor se termine. Haciendo uso de las malas concepciones del amor y el romanticismo, lo único que lograríamos sería seguir exacerbando esa decadencia moral y sentimental por la que actualmente las relaciones se enfrentan. Se debe pues, volver al amor de verdad, no al símil al cual queremos llamar amor.

Por ello los invito lectores a que cuiden sus relaciones y si ven que algo estaba fallando reaviven el romanticismo, porque el romanticismo no es melosería, el romanticismo es ese combustible que va a abrazar ella la llama del amor y si ustedes no la abrazan tengan seguridad que su relación se va a acabar.


Fidelidad en la actualidad

En la actualidad la definición de infidelidad va mucho más allá que la intrusión de un tercero en una relación aparentemente monogámica, este fenómeno amplía su espectro cada día más. Las expresiones de infidelidad están cambiando en la era de la información y las comunicaciones, las aplicaciones de búsqueda de citas, el sexting, entre muchas otras, son expresiones que para muchos sujetos en la actualidad representan infidelidad. Sin embargo, cabe anotar que muchas personas hacen una diferencia entre la infidelidad sexual y la emocional, hay para quienes la infidelidad se remite únicamente a un encuentro sexual, y si no existe este componente carece de importancia, por el contrario hay para quienes cualquier tipo de involucramiento emocional sin necesidad de contacto sexual ya es considerado una infidelidad. Ninguno está bien o mal, simplemente son apreciaciones de lo que cada sujeto ha construido por su historia de vida en torno a un fenómeno casi tan antiguo como las religiones. 

Muchas personas en la actualidad encuentran que el modelo de relación monogámico ha fracasado, un modelo que oficialmente defiende la exclusividad pero que clandestinamente es promiscuo. El 50% de los matrimonios tienden a fracasar, y es por ello que las nuevas generaciones han optado por tener relaciones “abiertas”, con el fin de que sean relaciones más trasparentes y duraderas, ya que si nadie está comprometido en una exclusividad, nadie tendría porqué sufrir ¿no?. Sin embargo, vemos que dentro de las relaciones poli-amorosas o no-monogámicas, también se evidencian “faltas en el contrato”, y es cuando alguna de las partes no cumple con las reglas establecidas, es decir, el sufrimiento de la infidelidad sigue latente, aunque ya no sea por razones que atenten contra la exclusividad, como por ejemplo, ilusionarse con ella y reclamarla. Cabe mencionar que el objetivo de las relaciones contemporáneas ya no radica exclusivamente en el modelo monogámico, sino que, responde el llamado a la necesidad de estabilidad y compromiso en pro del desarrollo individual. 

Existen diversas razones que motivan a la infidelidad, una de ellas es la búsqueda de uno mismo. Exactamente como suena, una persona puede llevar 20 años siendo fiel y tener valores monógamos en su diario vivir, sin embargo, de un día para otro decide emprender una búsqueda de una vida que nunca tuvo o de una parte de sí mismo que perdió en el camino, aun sabiendo que está arriesgándolo todo, y es una lucha individual que nada tiene que ver con hacerle daño a otro u otros. Sin embargo, la traición no cambia, y es casi imposible para el traicionado comprender esta perspectiva.  

No existe una receta que prevenga la infidelidad. En parejas aparentemente funcionales y felices pueden existir infidelidades, la calidad de la relación en todas sus aristas (sexual, emocional, intima, económica, etc.) puede no ser suficiente para asegurar que no se vaya a presentar una infidelidad en un futuro lejano o cercano. Hay muchas infidelidades que tienen que ver más con cuestiones individuales que con afectaciones en la relación de pareja. Las mujeres sobre todo, solemos atribuirnos con facilidad la culpa de la infidelidad, con expresiones machistas y patriarcales como “se fue a buscar lo que en casa no encontraba”, “estaba muy gorda y buscó a una flaca” entre muchas otras. La infidelidad masculina continúa siendo una conducta premiada y naturalizada en nuestra cultura latinoamericana, y por el contrario, la infidelidad femenina es duramente castigada y estigmatizada. 

Lo que más inquieta de una infidelidad consumada es la posibilidad de perdonar la traición, sin embargo hay traiciones muy difíciles de perdonar, y aun así hay quienes prefieren continuar con la relación sintiéndose emocionalmente destruidos y con cargas de resentimiento y rencor, que abandonar aquella unión. No es mentalmente saludable recordar todos los días un evento aversivo como lo es una infidelidad, ya que la sospecha de repetición continuará latente y será imposible avanzar de ella. Es muy importante que cuando una persona decide continuar una relación aun sabiendo la traición de la que fue “víctima”, pueda resignificar la experiencia y sea capaz de moverla del lugar del dolor, al lugar del aprendizaje de sí mismo y del otro. 

Hay mil maneras de ser herido, una infidelidad puede tocar lugares inesperados para una persona, puede producir sentimientos y experiencias completamente indeseables, la pregunta por el perdón o el no perdón tiene que remitirse a la magnitud de la traición y a las fibras emocionales y hasta físicas que esta ha provocado. No es lo mismo ser traicionado con un desconocido que con el mejor amigo, o no es lo mismo que además de la traición haya habido insultos degradantes de por medio. 

Existe un proceso de tres fases en la resolución de la infidelidad, cuando la parte ofensora quiere recuperar su relación. En un primer momento la persona que ha sido infiel debe comprender el porqué de sus acciones han generado tanto dolor, y duele porque mediante una traición se le afirma al otro que no es el único y que no existe nadie irremplazable; esta persona debería mostrar y hacer evidente su culpa y su remordimiento, genuinamente debería, mostrar que le importa y que quiere proteger al otro, porque la persona ofendida probablemente se siente sin valor. Hay una posibilidad, y es que la persona que ha sido infiel no sienta culpa por la acción como tal, pero si por causarle dolor al otro. Cada una de las partes debe asumir que se está atravesando por una crisis, y que aunque esta fue generada por un mismo evento, cada quién lo atraviesa de manera opuesta o diferente: una de las partes debe mostrar empatía, y la otra reconstruir la confianza. 

La siguiente fase es la búsqueda de sentido, reconstruir en una nueva y única idea los sentires que se han generado a partir de esta experiencia. Y por último, viene la pregunta ¿qué hacer ahora?, es el momento en el que ambas partes decidirán si es correcto seguir juntos o estar separados, ya que las dos fases anteriores no son suficientes para aliviar una ofensa.  

EL AMOR Y SUS MIL MENTIRAS

EL AMOR Y SUS MIL MENTIRAS

No pocas ocasiones, nos hemos preguntado si realmente amamos a otra persona o si la persona con la que compartimos a diario, realmente nos ama. Sin embargo, lo primero que debemos tener en claro es, qué es el amor.

Hay tantas definiciones del amor como estrellas en el cielo. Algunos dirán, que el amor es esa cosquillita en la panza que sientes cada vez que piensas en ese ser que te corta el aliento. Otros, dirán que el amor es un sentimiento bonito que hace que sonrías y sientas felicidad. Y no faltarán los más románticos que dirán que el amor es el dulce de la vida que hace que los problemas se solucionen, y que pinta el cielo de colores, y que bla y bla y bla.

Y entonces, en definición exacta, ¿qué es el amor? La Real Academia de la Lengua nos dice que amor es: sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”¿Quiere esto decir, que el ser humano es una especie de discapacitado por naturaleza, que por defecto debe compartir su vida con otro ser humano, so pena de ser infeliz e incompleto?

Entonces, nos encontramos en una disyuntiva difícil de entender. El mundo avanza en una dirección, en la que los seres humanos estamos entendiendo que quizás la vida en pareja no es que sea el idilio y el estado perfecto que nos pintaron siempre. De hecho, han nacido corrientes humanas que profesan la asexualidad, y prefieren vivir sin tener pareja, buscando la felicidad en cualquier otra cosa que no sea un ser humano. Aclaro que no es el común denominador de los asexuales, ya que muchos viven en pareja, y es falso que todos los asexuales no tengan sexo, sino que su sexualidad se maneja de una manera diferente a la tradicional.  Por otra parte, la definición del amor, nos lleva a la vida en pareja irremediablemente, y ahí estamos los que aún no comprendemos que carajos es eso del amor y tratamos de vivirlo como nos lo han dicho que se vive, pero sin estar seguros de que de verdad lo estamos viviendo.

Si ese es tu caso, te invito a pensar en el amor de una manera diferente y a hacer un análisis rápido de la palabra amar. Amor, es un sustantivo y por ende tendría que referirse a una cosa, que puede ser tangible o intangible. Incluso podría ser de carácter comercial. Podría pensarse entonces que, al ser una cosa, es sujeta de transacción comercial. Y llega a ser tan cosa, que incluso puede ser fabricada, y es por esa razón que “hacemos” el amor. 

No sucede lo mismo con la palabra amar. Amar es un verbo, y por ende es una acción. Y entonces, cuando “hacemos el amor” ¿estamos amando como acción? La respuesta es no, porque si fuera así, los hombres que acuden a las prostitutas para satisfacer sus deseos sexuales, terminarían despechados cada vez que ven que la chica que hace un rato “amaron”, se va con otro cliente. Entonces hacer el amor se convierte en algo diferente a tener sexo y por ende no se puede decir que al hacer el amor se está amando.

Por lo tanto, volvamos a lo básico. Dijimos que, amar es un verbo y por ende una acción. Pero también ya vimos que amar no necesariamente tiene que ver con el sexo. Por lo tanto, es momento de comenzar a pensar que el amor, es la expresión de una serie de acciones que buscan demostrar que amamos a alguien. Tal vez es momento de empezar a pensar en esa persona que queremos amar, busquemos que es lo que le agrada, y le demos un lugar más importante en la vida que llevamos a diario. Esa podría ser la solución a lo aburridor que puede resultar la vida en pareja después de un tiempo. Cuando descubrimos que son más acciones lo que debemos llevar a cabo, mas no cosas lo que debemos esperar sentir. 

Y de pronto estas líneas te estén cayendo del cielo, porque quizás esta mañana mientras desayunaban juntos, te preguntaste por qué seguían juntos, si ya no sientes esas tales mariposas en el estómago, y se han convertido más en polillas que te devoran el alma. ¿Y también te preguntaste cuando fue la última vez que hicieron algo para amarse? ¡No incluye el sexo vacío y sin sentido que tuvieron hace cuatroo cinco noches! Tampoco incluye el regalo que le diste de cumpleaños, que lo compraste a la carrera y porque te tocaba, pero no porque de verdad querías hacerle sentir tu amor. 

Caucasian couple arguing on sofa

Muchos hogares se acaban porque piensan que amar es algo que se debe sentir por naturaleza y no una acción que se debe llevar a cabo y que entre más se lleva a cabo, más duradera es la relación. Piensa que es lo que a tu pareja le agrada de verdad. Sorpréndela con una cena romántica sin que haya un motivo especial. Arréglate de manera diferentepara él y, hombre… arréglate para ella; no te digo que de manera diferente porque los hombres tienen la loca idea que una camisa y un pantalón ya los hace “arreglados”. Ahora,si quieres arreglarte de manera diferente, quítate esos pelos de la nariz que ya se te ven horrorosos, y depílate esas axilas que de sexi y varonil no tienen nada, y pues, ya que estamos de camino, pásate por aquel ladito y quítate esa selva espesa que ahoga el árbol de madera fina que queremos exhibir ¡por favor! Hazte una manicura y una pedicura, para que tus caricias dejen de ser masaje tortuoso y se convierta en delicioso. Invierte buen dinero en una fragancia que de verdad la enloquezca.

¿Ya te fijaste que sí son acciones? Cuando llevas a cabo esa serie de cambios, tu pareja no puede dejarlos pasar inadvertidos. Es como rociar agua en una planta seca. Pronto van a absorberla y verán que, al cabo de unos días, las hojas de ese amor van a ser muy fuertes y saludables. Y entonces recordarás que querías sentir el amor como si fuera un apéndice de tu vida, cuando es algo que se practica día a díacon constancia y paciencia. Inténtalo. No sé si fue que los cigarrillos que me vendieron tenían algo raro, pero esta reflexión me hizo sentir en las nubes.

LAS RELACIONES ABIERTAS ¿SON BOLETOS A LA DIVERSIÓN SIN NINGÚN LÍMITE

LAS RELACIONES ABIERTAS ¿SON BOLETOS A LA DIVERSIÓN SIN NINGÚN LÍMITE?

Recientemente fue noticia mundial lo que le sucedió a un inglés. El diario The Sun, registró el suceso con algo más que interés periodístico, transformado en toques de picardía y mucha jocosidad. El ciudadano británico, decidió llevar la relación formal que tenía con su novia, para convertirla en una “relación abierta”. Cansado de los problemas y discusiones que frecuentemente sostenía con la chica de apenas 21 años, pensó que al darse un tanto más de espacio, y sin la rigidez propia de estar encerrado en la monogamia de la relación, obtendría un resultado más agradable en su estilo de vida como mecánico y en la flor de sus 27 años.

Sin embargo, la vida a veces te la pone de a peso, y una noche, luego de haber tomado unas copas en una reunión organizada por su suegra, quien es instructora de fitness en un reconocido gimnasio de su ciudad, las cosas se fueron calentando. Asistió al festejo sin su novia, ya que por temas laborales a ella le fue imposible estar presente, pero como cuando el gato no se encuentra en casa los ratones la arman de pedo, y si tenemos en cuenta que habían acordado llevar una vida de pareja moderna, al finalizar la fiestecita, suegritay yernito se pusieron juiciosos a arreglar la cocina y a limpiar los trastes, pero pues… tú sola, yo solo, la casa sola… ¡tocó! La fiesta se convirtió en privada, y hasta altas horas de la madrugada los dos hicieron hasta para llevar a la feria a vender.

Poco tiempo después, y luego de los gozosos, vinieron los dolorosos. El adonis inglés, tuvo que confesarle a la niña que ahora tendrían una relación un tanto más extraña, porque además de novio sería su padrastro, ya que su mamá estaba un tanto embarazada. Pero el dilema no paró ahí. La chica, entre lágrimas y enojos le informó que ella también había cometido sus fechorías por fuera con un compañero de trabajo, y que de paso también estaba embarazada, pero no del amigo de la oficina, sino que el retoñito sí era del protagonista de nuestra historia, y que entonces además de ser el padre de su hijo, también podría ser el abuelo. 

Pequeño lío en el que están metidos los tres, ya que la suegra, es partidaria de que su yerno se mude a la casa, que responda por sus dos chiquitines, que además de ser hermanitos serían tío y sobrino, y pues ya entrados en gastos y la onda de la modernidad, quien sabe en donde termine esta historia y su joven protagonista, quien está desesperado y sin saber qué hacer.

Entonces queda uno con la inquietud, sobre ¿cuáles son las reglas de una relación abierta? Lo primero es entender la figura. Las relaciones de este tipo, no se pueden dar entre sujetos que sostienen relaciones que involucran sentimientos afectivos de amor. Obviamente, en algún punto es posible que se pueda involucrar el amiguito volador que lanza flechas de corazones, pero de ser así, es poco probable que pueda seguir siendo del mismo tipo, y se deba convertir en algo serio. Parece ser que ese fue el principal problema de la historia que narró el diario europeo. Uno no se calza los zapatos, para después ponerse las medias. Las cosas se hacen al derecho.

Por lo tanto, lo primero que se debe tener clarito como el agua de mi cañada, es que ese tipo de experimentos, se puede sostener cuando hay atracción, pero no amor propiamente dicho. El segundo ingrediente, es la regla del no apego al otro. Imagínate una relación abierta con ese chico del que no te quieres despegar ni para ir a hacer del dos. El ser humano es por naturaleza egoísta y posesivo. Por lo tanto, no esperes tener una relación de ese tipo con la chica del piso de abajo, porque cada vez que la veas salir con algún otro civilizado, te puede estar dando un ataque de gastritis crónico producido por la sensación de macho alfa que bien sabes que te caracteriza.

Esto último, nos entrega un tercer ingrediente para que funcione el cuento. No estar físicamente cercanos, porque hay un dicho muy sabio que reza que, ojos que no ven, corazón que no siente. No obstante, además de ojos y corazón, también tenemos oídos. ¿Que pasaría, si todos los días tienes que escuchar a tu amiga, contarte las historias de Kama Sutra que lleva a cabo con el chico que también las lleva a cabo contigo misma? Sería raro ser consciente que estás hablando con tu “hermanita de leche”. Por lo tanto, jamás establezcas ese tipo de relaciones con personas cercanas a tu círculo de amigos, o peor aún, si tienes varias personas involucradas, evita que sean amigos, y ¡de por Dios!, mucho menos que sean familia.

Por último, tenemos que ser conscientes del mundo en el que estamos transitando. Si tienes una relación de esas en las que el número de miembros puede ser variable, no es posible ni por un instante, que pretendas tener relaciones sexuales sin protección. Y no es solamente contra embarazos, sino que debe ser con condón. Tú no puedes saber cuántos pacientes han pasado por esa camilla, y mucho menos puedes calcular el tráfico actual. Las enfermedades de transmisión sexual están a la vuelta de la esquina, y la idea es disfrutar en vida, pero sin arriesgar la vida. 

Hechas todas las anteriores consideraciones, ya puedes empezar a mirar hojas de vida, si es que de verdad puedes aguantar semejante modelo, que para ser sinceros no es nada fácil de llevar. Es una opción de vida para aquellas personas que desean viajar ligeras de equipaje, que no tienen planeado en el mediano plazo establecer familia, o para los que definitivamente ya comprendieron, que eso de vivir en pareja no es lo suyo, sino que es mejor la compañía amable de la soledad. Si de pronto terminas involucrando al corazón, mira bien el terreno que estás pisando, porque la transformación a relación seria, no es nada fácil teniendo en cuenta que los dos ya saben cómo es el otro, y alguna vez leí algo muy cierto en algún libro: “pretender hacer esposa a la amante, es como querer ponerle sal a un postre”.

Cómo superar una ruptura sentimental

Una separación de pareja siempre va a ser difícil de enfrentar y aún más difícil si hay niños de por medio. Acá te presentamos algunas estrategias para saber cómo afrontar esa situación y superarla de a poco.

En primera instancia es necesario que tengamos claro que una separación conlleva el asumir una pérdida y un nuevo comienzo sin la persona con la cual habíamos dibujado el resto de nuestras vidas.

¿Qué quiere decir esto? Que el proceso que nos espera por delante es exclusivamente individual. Es un proceso que, para superar esa pérdida, tenemos que enfrentar con mucha valentía y cuidado, sin afán y sin presiones. No por parte de los demás y tampoco presiones de nosotros mismos.

Lo verdaderamente importante es que consigamos superarlo adecuadamente y para ello acá te prestamos algunos consejos para ayudarte en ese proceso.

Entiende que estás atravesando un momento difícil

Lo primero que debemos saber para poder superar este tipo de situaciones es que no son fáciles para nadie.


No importan las circunstancias en las que se haya desarrollado la separación, la etapa por la cual estamos pasando requiere de introspección y tranquilidad. Para ello es necesario que aceptemos que nos sentimos mal, que hay emociones que acompañan este tipo de situaciones tales como soledad, tristeza, ansiedad, nostalgia, etc. y siempre que lo necesitemos debemos expresarlas y no reprimirnos. Lo más recomendable es comunicarnos adecuadamente con quienes interactuamos cotidianamente para encontrar en ellos la disposición para comprender nuestra situación en caso de que nuestras emociones necesiten ser expresadas.

No busques culpables

No es momento de hacer un exhaustivo repaso sobre las circunstancias dieron origen a la ruptura. Darle vueltas a todos esos momentos y emociones negativas no nos va a hacer ningún bien y nos va a hundir más en ellas. Tampoco es hora de señalar culpables de lo sucedido.

Independientemente de quien tenga la responsabilidad de la separación nuestra vida continúa. Lo que debemos hacer de ahora en adelante es centrarnos en nuestra situación actual, cómo vamos a enfrentarla y cómo vamos a organizar nuestra vida y nuestras prioridades. Hay que invertir toda esa energía en función de nuestro beneficio y nuestra felicidad siempre.

No intentes hacer lo que otras personas han hecho

En primer lugar porque comparar nuestra situación con la de otros no es saludable. Tampoco es forzarnos a ponernos en situaciones que nos incomodan con el fin de seguir el mismo proceso que otros adoptaron. Todo el mundo tiene un proceso diferente y son diferentes los comportamientos con los que pueden superar la ruptura.

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Cosas con las que a otras personas les fue bien durante su proceso (ya sea salir, conocer a más personas, viajar, etc.) no necesariamente tienen que funcionar contigo. Lo ideal es elegir entre la gran variedad que encuentras en tu paleta de opciones la que creas más adecuada para realizar tu proceso y ejecutarla.

No te conviertas en la sombra de tu expareja

Convertirse en el detective de quien hasta hace poco había sido tu compañero en su proyecto de vida juntos resulta contraproducente. En primer lugar despierta emociones negativas que inevitablemente vamos a ver proyectadas en nosotros mismos y en nuestra situación actual.

Si nos da la impresión de que para nuestra expareja las cosas están yendo mejor que a nosotros, nos vamos a sentir mal y es probable que terminemos martirizándonos. Por otro lado, si vemos que no está tomando bien la separación ello podría despertar pensamientos negativos que nos lleven a pensar que en sus desventuras se encuentra nuestro bienestar, lo cual no está bien.

Conserva el vínculo que encuentras en tu familia y grupo social

Si recibes atención por parte de ellos aprovecha que están ahí para darte su apoyo y comprensión.

La compañía de otros puede ser muy importante en estos momentos difíciles y rodearte de gente que busca que te sientas mejor mientras atraviesas por una ruptura puede convertirse en la clave entre la superación y los sentimientos de soledad.

Tu familia te conoce de toda la vida y puede encontrar maneras de hacerte sentir bien, mientras que tus amigos pueden acertar proponiéndote actividades que mejoren tu estado de ánimo. Sin embargo cuando sientas la necesidad de estar sólo no dudes en expresarlo. Reiteramos que forzarte a involucrarte en situaciones en las que te puedes sentir incómodo no es necesario.

Empieza a sentirte bien contigo mismo antes de iniciar una nueva relación

No es pertinente que te involucres en una nueva relación para superar la anterior. En primer lugar es necesario que cures tus heridas emocionales, las expectativas que tenías de la relación anterior y te empieces a reconciliar con esta nueva etapa de tu vida.


Aprende a encontrarte “sólo” antes de intentar construir otra relación y a conocerte a ti mismo. El afán por buscar compañía podría resultar en otro fracaso emocional y el riesgo de que puedas terminar dependiendo emocionalmente de tu nueva pareja es alto, ya que podrías no haber superado tu relación anterior.

Intenta mantener cabeza fría

Tomar decisiones precipitadas a razón de tu ruptura puede causar situaciones inesperadas que podrían resultar adversas en otros aspectos de tu vida. Huir de la realidad en la que te encuentras ahora no te va a hacer bien. Cosas como, por ejemplo, irte a vivir a otra ciudad o a otro país a causa de la separación con tu expareja, renunciar a tu trabajo impetuosamente, deshacerte de muebles o inmuebles sin examinar el asunto razonablemente, etc.

Todo esto podría tener consecuencias que no hayas previsto debido a la condición en la que te encuentras actualmente. Lo más aconsejable es que asumas la situación responsablemente pero siempre teniendo en cuenta el calibre de la etapa por la que estás atravesando. Por otro lado dejar las cosas atrás con el fin de superar una ruptura va a dejar en ti un sentimiento de no haber concluido con algunos asuntos correctamente.

En búsqueda del amor.

El amor verdadero es la mayor muestra de generosidad y calidez humana que cualquier persona haya podido manifestar. El amor verdadero es aquel que nace del corazón y no de la carne, el amor verdadero es aquel que no se extingue a pesar de las situaciones complicadas ni de las discusiones.

Sí bien cuando dos personas entablan una relación sentimental, usualmente el amor es lo que prima antes que cualquier cosa; hay diferentes tipos de amor dentro de los cuales se reconocen los siguientes; el amor filial, el amor maternal, el amor social y el amor de pareja. El amor de pareja es aquel que genera el amor verdadero siendo su principal característica la expansión en su querer, esto quiere decir que, a diferencia de otros tipos de amor, el amor de pareja tiene la capacidad de seguir creciendo, de seguir alimentándose de las situaciones del día a día para poder crecer.

El amor verdadero nunca dejará de existir, nunca dejará de ser porque el amor es como un motor; es una fuerza que tiene el don de perdonar las ofensas y las situaciones de dolor vividas con la pareja; pues esta es la condición de toda relación, perdonar, escuchar y aceptar. Porque se debe aceptar la diferencia y se deben perdonar las ofensas ya queamar exige sacrificio, exige darlo todo sin condiciones. 

El amor se extingue y el amor puede desaparecer también, por eso, día a día deberá cultivarse, día a día ha de cuidarse. porque cuando cuidamos el amor asimismo vamos a hacer que florezca. Por ello debemos preguntamos qué hacer para no marchitar el amor; la respuesta es simple pero difícil de implementar. Ante todo, debe primar el respeto y la consideración, nunca se deberá hablar desde las vísceras sino desde la razón, porque cuando hablamos desde las pasiones el único resultado factible será el herir a nuestra pareja.

¿De qué sirve tener amor si no hay razón? de nada serviría porque quienes aman no hieren y aun así, si este cometiera algún oprobio contra su pareja, inmediatamente buscaría la manera de remediar ese coste. 

El amor busca satisfacer, el amor busca ser expresado, el amor no busca orgullos. estamos en una generación que actualmente tiene miedo de amar, tiene miedo de caminar al lado con otra persona por el resto de sus vidas; Estamos una generación que es cobarde de sí misma, ¡cobarde! Pues el orgullo es el alimento que toda persona desea manifestar para su conyugue.

De ninguna manera debemos confundir tampoco el amor con el sexo porque el sexo es un goce temporal, mientras que el amor es un disfrute eterno. Día a día debemos usufructuardel amor porque el amor trae consigo la pasión y siguiendo con esta lógica traerá estabilidad y ello todos los valores hermosos propios de una relación bien llevada pero no podemos caer tampoco en un punto en donde las relaciones simplemente sean tóxicas donde las peleas determinen el diario vivir. 

Y si esto está pasando, es momento de replantearse qué está sucediendo porque la vida de una relación no puede estar girando alrededor de problemas, alrededor de peleas porque cuando uno se compromete a estar con una persona lo hace sabiendo que la otra persona le va a hacer feliz le va a complementar su existencia le va a mejorar su vida, pero nunca uno se mete con alguien para que su vida se convierta en un infierno porque entonces eso no sería amor sino sería masoquismo, característica muy nociva para cualquier persona.

No hay buenas maneras de querer ni hay malas maneras de querer. Simplemente se quiere o no se quiere, cuando se quiere se ama, se estima, se respeta y se valora porque sifaltare alguno de estos aspectos que acabo de mencionar,entonces no habría amor y cualquier relación sería un completo sinsentido. Por ello debemos cambiar esas lógicasabsurdas que nos dicen que el amor no existe y que el amor es temporal cuando lo más atemporal en este tiempo es el amor. 

La decisión más valiente de cualquier persona es amar. Quien ama deja miedos y prejuicios, busca demostrar, querer, sentir y expresar todas sus emociones sin miedo a nada. Cuando uno tiene la gallardía de decir quiero estar contal persona, asimismo, se tiene la valentía de amarla y respetarla, de valorarla; y esto solamente a es algo que vaya de hombres o mujeres, sino también, de mujeres a hombres. Esto es algo que se debe hacer en todas las capas,en todas las esferas de la sociedad y sin parangón alguno debe amarse a toda costa. Un amor que no soporta ningúnproblema es un amor que no vale la pena. 

Si una persona no está dispuesta a estar con uno en las situaciones duras y solamente está en las situaciones de confort disfrutando de las delicias de la vida ¿Qué clase de fidelidad se puede esperar? Pues la fidelidad no convive en esos escenarios de paz y tranquilidad, la fidelidad se desarrolla donde hay madurez, donde hay templanza y si no la hay en una relación o en alguno de los conyugues puestodo se va a ir al carajo… 

Porque la vida misma, las relaciones y nosotros mismos exigimos que nos amen sin condiciones. La vida exige que demos todos lo mejor de nosotros, independientemente de los problemas que rodean a cada uno de los cónyuges, estos,deben estar completamente aparte de la relación porque la relación en sí misma debe ser ese aeropuerto donde la parejallega a descansar, donde se llega a disfrutar y a donde sellega para ser feliz; porque problemas en la vida hay por doquier pero las relaciones deben ser ese lugar de descanso, debe ser ese lugar que brinde seguridad y sobre todo debe ser ese espacio para ser feliz.

Si una relación no satisface ese principio básico de plenitud, entonces la relación no está cumpliendo con su objetivo de hacerle sentir mejor. Si nos ponemos a pensar, cuando uno decide entablar una relación sentimental con alguien es para aportarle elementos a nuestra vida que en nuestra soltería no hemos hallado. Las relaciones sentimentales deben aportar, deben generar paz, las relaciones sentimentales deben ser el lugar donde podamos encontrar ese tesoro que en la soltería no pudimos encontrar.

Amor

Esta podrá ser, quizá la forma más honesta que encuentro para manifestar todo lo que siento por ti.  Increíblemente, solo cuando el fuego de la prueba nos abrasa y la distancia amenaza nuestra existencia, nos damos cuenta qué es lo que en la vida tiene gran trascendencia. 

Así pues, mi vida, resulta increíble volver atrás y reconocer el tiempo perdido con situaciones, personas o mementos que nunca valieron la pena; banalizamos tanto el amor que, en nombre de aquel sentimiento cometimos exabruptos de los cuales nos arrepentimos hoy en día.

Cuando por fin descubrí lo que es el amor, lo que verdaderamente significa amar y lo que significa a ciencia cierta lo que es ser amado. Nos damos cuenta de que todo lo que alguna vez creímos o pensamos que valía la pena no eran más que sensaciones etéreas que nos hicieron divagar, confundirnos y desviarnos de nuestro propósito,

Hoy, que disfruto tu luz, tus miradas, besos y compañía, redescubro que el amor no sólo es <<te amo>> por doquier. Cada persona ama distinto, vive distinto, piensa y siente distinto, pero a pesar de ello, cuando encontramos nuestro complemento ideal, aún de lo que antes nos burlábamos hoy lo hacemos habitual.

Nadie es perfecto y claramente no soy la excepción. Con mis errores y defectos, estoy dispuesto a ir más allá de lo desconocido para conocer el mundo contigo, trabajar en cambiar mis defectos y ser el hombre que mereces. Si bien, todo hombre necesita una gran mujer y, claramente, en este momento te necesito a ti.

Es mágico todo lo que el amor puede cambiar en una persona. Dejar el egoísmo, la cobardía y la soledad, definitivamente, es de valientes asumir el riesgo de un noviazgo y, sobre todo, asumir el riesgo de vislumbrar un futuro con alguien.  Dejar de pensar en mí, para ahora pensar en un nosotros, es algo que cala hasta lo más profundo de mi corazón, pues, la vida exige riesgos y no hay un mejor riesgo que pasar la vida contigo.

Peleas, disgustos, discusiones y malentendidos han traído disensos y dolor a nuestros corazones. No obstante, la vida no es el cuento de hadas, ni la utopía que el cine nos ha vendido. Tu y yo mi vida, sabemos que, a pesar del fuego que, a pesar de la adversidad, la resiliencia que tenemos aploma nuestros pasas para estar cien por ciento seguros que, somos tal para cual.

Amor de mi vida, es el único epónimo que me surge cada vez que pienso en vos. Podría decir amor, cariño, mi vida y otros más, pero sólo a alguien especial podría decirle amor de mi vida, pues, con nadie más sueño mi vida, con nadie más me veo a futuro, sólo contigo, sólo me hace feliz pensarte y saber que eres tú a quien voy a amar por siempre.

Dave Morris.