¿Eres un empático?

¿Eres un empático?

En alguna parte de nuestras vidas tenemos esté instinto ya sea con cualquier persona cercana generalmente con la  familia o pareja amorosa.

En mi parte me he llevado muchas consecuencias con los que llamo amigos, como por ejemplo cuando tienen problemas o necesitan favores que al final de la historia la empatía lleva un mal sabor y termina dándonos una mala jugada.

Ser una persona empática no tiene nada de malo, se sabe que son sensibles y eso lo hace únicos aunque si reciben demasiada información su vida puede dar un giro y acabar enfermo. Si te identificas con estos rasgos de personalidad en ti, comencemos a canalizar estos estímulos que te ayudarán a vivir tu forma de ser única.

Podría considerarse una persona empática, pero hay una diferencia entre tener empatía y ser un empático (una persona altamente sensible que absorbe fácilmente los sentimientos, la energía y el estrés de otras personas).

«Tener empatía significa que su corazón está con otra persona que experimenta alegría o dolor», explica David McAllister, MD, profesor clínica asistente de psiquiatría en UCLA Por el contrario, «los empáticos realmente sienten las emociones y los síntomas físicos de otras personas en sus cuerpos, sin las defensas habituales que la mayoría de las personas tienen».

En un estudio en el Centro McGill para la Investigación del Dolor en la Universidad McGill en Montreal, los investigadores encontraron que cuando las personas con las puntuaciones más altas de empatía fueron expuestas a un estímulo por calor después de ver a otra persona experimentar el mismo estímulo incómodo, los sujetos experimentaron mayores sensaciones físicas de Dolor que los del grupo de baja empatía. «Los empáticos sienten las cosas primero, luego piensan [sobre ellas], que es lo contrario de cómo funciona la mayoría de las personas», dice el Dr. McAllister. «Los empáticos perciben las emociones de otras personas en nuestros cuerpos sin los filtros habituales; podemos escuchar lo que no dicen”.

Ser un empático ciertamente tiene sus beneficios, que incluyen una mayor intuición, compasión, creatividad y una conexión más profunda con otras personas. Pero vivir en este estado de alta sensibilidad también conlleva desafíos, como agobiarse fácilmente, sobre estimularse o agotarse, o absorber el estrés y la negatividad de los demás. Dados estos riesgos, no es sorprendente que los empáticos sean particularmente vulnerables a desarrollar depresión, ansiedad, agotamiento emocional y adicciones. Algunos empáticos intentan adormecer sus sensibilidades con el alcohol, las drogas, la comida, el sexo o las compras, señala el Dr. McAllister. «Es muy común: ser empático es a menudo una pieza que falta en las adicciones».

Si eres un empático, una de las claves para proteger tu bienestar físico y emocional es evitar absorber el estrés y la energía negativa de otras personas en exceso. Hay muchas estrategias diferentes que pueden ayudar a este respecto, dice el Dr. McAllister. «Lo mejor que puedes hacer es experimentar y ver cuáles funcionan mejor para ti».

Aprende a establecer límites: Si alguien está agotando su energía o reserva emocional, limite la cantidad de tiempo que pasa con él o mantenga al mínimo la duración de la conversación. Recuerde que «No» es una oración completa, dice el Dr. McAllister.

Así que no tenga miedo de decir: «Lo siento, pero no tengo tiempo ni energía para hablar en este momento» o «No tengo ganas de salir esta noche; Estoy demasiado borrado «. Al hacer esto,» realmente proteges tu energía para que no sigas dando hasta que estés agotado «, dice el Dr. McAllister.

Cuestiona tus emociones: Cuando sienta un cambio repentino en el estado de ánimo o el inicio de una sobrecarga emocional, pregúntese si el nuevo sentimiento es genuinamente suyo o si pertenece legítimamente a un compañero. «Si no te sentiste ansioso, deprimido o exhausto antes, lo más probable es que la incomodidad que sientes ahora provenga de alguien más», dice el Dr. McAllister. Reconocer esto puede ayudar a disipar los sentimientos que absorbe de otras personas, o evitar que tengan un impacto tan profundo o drenado como podrían tener.

Planea tiempo a solas: «Los empáticos necesitan pasar tiempo solos para reagruparse y centrarse», dice el Dr. McAllister. Se puede pasar el tiempo sentado en silencio, respirando lenta y profundamente, meditando o escuchando música suave. Tenga en cuenta que sumergirse en el agua: tomar un baño de sal de Epsom, sentarse en una bañera de hidromasaje o nadar puede calmarlo física y emocionalmente y ayudar a eliminar toxinas de su cuerpo, dice el Dr. McAllister. Con cualquier actividad individual que elija, el objetivo es disminuir la estimulación externa de otras personas y la tecnología y reconectarse con su sentido interno de sí mismo.

Pasó tiempo en la naturaleza: «Estar en un ambiente fresco, limpio y verde, así como cerca del agua, elimina la negatividad», dice el Dr McAllister. «Te ayuda a arrojar la energía de otras personas y reponer la tuya». Para obtener los máximos beneficios, utiliza tus sentidos para experimentar las vistas, los sonidos, los olores y las sensaciones físicas (de, por ejemplo, la hierba, la arena o el suelo) que se encuentran a tu alrededor. Usted lo más plenamente posible.

Crea distancia real o imaginaria: Con la gente que regularmente consume su energía, no dude en limitar el contacto físico, sugiere el Dr. McAllister . «La energía se transfiere a través del tacto, por lo que si te preocupas por enfrentarte al estrés de otra persona, puedes optar por enviar amor desde una distancia física». En otras palabras, dar abrazos, tomarse de las manos y participar en otras formas de contacto es una elección, y es su prerrogativa alejarse de alguien cuya energía emocional lo está perturbando.

De manera similar, puede usar sus poderes de visualización para separarse de las emociones tóxicas de otras personas, señala el Dr. McAllister. Puedes imaginarte un escudo invisible que sube a tu alrededor y que evita que las emociones negativas de otras personas te alcancen. O bien, podría imaginarse una banda elástica que se extiende desde su torso hasta la de la otra persona, e imaginar que corta esa banda para evitar que su ansiedad o su ira se conviertan en suyas. En ambos casos, permanecerá físicamente presente con la otra persona, pero cuidará de sus propias necesidades emocionales.

Viajando con sentido

Viajando com sentido 

Vivimos anhelando estar en París,  Ibiza o Singapur.  Creemos que el estatus,  la clase y lo que se denomina in se encuentra en lo que las redes nos venden; en general creemos que en los viajes de placer está  nuestra felicidad. 

Con frecuencia,  escuchamos a las personas ansiando estar en playas paradisíacas o en lugares de inusitado turismo,  ellos creen que tienen el placer es lo que motiva sus deseos.  Sin embargo,  tras esa careta de ir en búsqueda de la paz,  sólo se esconden deseos por ser iguales a quienes con antelación estuvieron en esos espacios. Un verdadero viaje que satisfaga las ganas de encontrar paz y descanso,  no requiere de fotos que evoquen un estilo de vida determinado.  

Esto quiere decir que,  aquellos que hacen de sus viajes un completo collage de fotos y un excesivo tributo a los placeres que pudieron comprar,  sólo se han enfocado en retratar en sus viajes un estilo de vida que otros no pueden costear. 

Muchos hablan de la belleza, a partir de un sentido superficialidad.  Podría asegurar que muchos de los viajes que hacemos no corresponden al encanto propio del lugar y mucho menos al patrimonio arquitectónico o cultural del sitio. 

Constantemente confundimos lo bonito con lo sublime y  esto es un error que nos hace banalizar un lugar.  Casi nadie piensa o le importa  la trascendencia histórica,  cultural o simbólica, pues,  de los viajes se ha hecho un culto al ego antes que al lugar. 

Redhead girl with suitcase at outdoor.

Nos estamos jactando en acumular millas,  en acumular sellos en nuestros pasaportes,  no obstante,  hay un sentido de carencia por lo cultural e incluso por lo medioambiental. 

Usualmente,  en playas paradisíacas y lugares altamente concluidos,  existen problemas medioambientales serios los cuales se ven representados en la contaminación auditiva por concepto de la algarabía que se presenta en el lugar.  

Asimismo,  la contaminación por residuos sólidos es una constante que se manifiesta en playas,  y también en los centros de las ciudades. El turismo debe ser entendido desde un ejercicio personal,  esto quiere decir que,  no se debe andar por la vida presumiendo el estilo de vida que se tiene; no sólo porque es ofensivo,  sino también,  porque es de mala educación. 

Los viajes relajan,  traen consigo regocijo y traen un enriquecimiento tácito para con las personas.  Los viajes deben apreciarse desde un todo,  desde un mundo que ofrece la oportunidad de conectarnos con nuevas culturas y de expandir nuestros horizontes.  

Cuando viajamos, debemos descubrir el inmenso paraíso que el mundo nos ofrece, se debe hacer todo lo posible por descubrir la historia,  los sucesos que trascendieron y marcaron el lugar.  

Un viaje no sólo es la oportunidad de descansar,  sino que también,  es la oportunidad de descubrir un lugar y de admirar la belleza de su entorno.  El problema no es viajar,  el problema es no saber hacerlo. 

Cuando viajamos, debemos tener claridad de disfrutar cada oportunidad que nos brinda el lugar,  un viaje debe ser un cúmulo de factores que confluyen para brindar,  paz,  descanso,  armonía y satisfacción. 

Por ello,  en el momento que se decide viajar se debería responder  ¿Por qué se viaja?  ¿Para qué se viaja?  ¿Qué quiero aprender del viaje? Si se responden a conciencia las siguientes  cuestiones,  será más fácil establecer el objetivo del viaje. 

Viajar es una delicia,  nadie niega eso ni trata de demeritarlo.  Sin embargo, se debe llegar a un consenso para que la experiencia en el y viaje sea más gratificante,  pues viajar por embriaguez o por banalidad no va a brindar un aliciente a nuestra alma. Ya que, cuando viajamos estamos suponiendo que el viaje se hará por reencontrarse consigo mismo,  por ser mejor persona,  por lograr la paz que el ritmo de la cotidianidad no ha permitido. 

Viajar es un arte y,  por ello, debe dársele la relevancia que este tiene.  Viajar no debe significar un pasatiempo nada más.  Cuando viajamos nos disponemos a estar en paz y a cambiar,  por ende ,  el ejercicio mismo del viaje debe ser inducido a ser la mejor experiencia de reencuentro con uno mismo.  Todo lo anterior, conseguido a través de la admiración del entorno,  de lo que la naturaleza nos ofrece,  de lo que la cultura nos enseña. 

De todo lugar al que se vaya,  siempre se va a lograr aprender algo,  ya sean costumbres,  gastronomía típica o historia.  Se debe repotenciar el aprendizaje en los viajes,  para que cuando lleguemos a nuestro diario vivir,  podamos llegar enriquecidos de nuestra experiencia. 

Claramente, estoy en contra de los viajes vanos. Viajar no debe ser entendida como la trashumancia temporal que hacen las personas en un pequeño lapso; tenemos, pues que, desarrollar un turismo consciente, ecológico y cultural el cual permita que se expandan valores como el respeto, la humanidad, la humildad y el aprendizaje de los entornos culturales.

No más viajes sin sentido, viajar no debe significar encerrarse en los cuartos de hotel. Viajar debe ser la oportunidad para aprender, explorar y realizar cosas que jamás se hayan realizado. Es vital que, los viajes que a partir de ahora se gesten, tengan otro enfoque, en donde cada persona se comprometa a salir de su zona de confort y se permita adentrar a un mundo de lo desconocido.

Con certitud, si hubiese una visión de responsabilidad turística probablemente la experiencia a la hora de viajar sería totalmente diferente. Es necesario que, cada vez que se concerté un nuevo viaje, estemos con la disposición de descubrir la cultura, las gentes y los paisajes. Viajar no puede seguir siendo el mero acto de subirnos a un avión y afincarnos en un hotel; el simple acto de viajar debe sacar lo más sublime de nosotros, ese instinto indómito por adentrarnos a descubrir nuevos mundos, por conocer nuevas tradiciones y por aprender las costumbres locales.

Viajar es renacer, viajar permite expandir nuestros horizontes y reencontrarnos con nosotros mismos. Por eso, no debemos desaprovechar la oportunidad que tenemos cada vez que viajamos, pues, un viaje a consciencia, perfectamente puede cambiar el rumbo de nuestra vida.

La amistad…

La amistad…

La amistad en general es una relación afectiva entre dos o más personas, el cual están asociados con los valores fundamentales como el amor, la lealtad, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso.

La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes y sentimientos comunes al igual que confianza mutua. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La amistad no solo surge con quienes tenemos más afinidades en cuanto a gustos e intereses, o con quienes tenemos más parecido, sino que puede aparecer entre personas muy dispares, de hecho a veces ese es un factor que fortalece la amistad, pues una buena amistad complementa y enriquece a la persona, no solo en el intercambio de ideas sino también en el hecho de compartir los buenos y malos momentos de la vida.

La amistad puede surgir entre hombres y mujeres, novios, esposos, familiares con cualquier clase de vinculo, personas de distintas edades, religiones, ideologías, culturas extracción social, etc.

Existen varios tipos de amistades… 

Amistad verdadera. Es aquel amigo que podes contar cien por ciento con su confianza, lealtad, te cuida y el cariño es superior al normal. Es aquel con el que se cuenta para toda la vida y que está presente en todo momento

Nosotros los seres humanos somos amigables por naturaleza, por lo que necesitamos convivir con los demás. También por eso buscamos amigos con quien compartir, un buen amigo esta en las buenas y en las malas, trata de saber todo de ti, te quiere tal cual , comparte contigo las alegrías y sufrimientos, te apoya cuando lo necesitas, nunca pide  nada a cambio y mucho menos te reclama nada. Tener un amigo es contar con un tesoro, es destinarle tiempo para saber sobre su vida, conocer sus sueños y aspiraciones. No hay amistad sin compromiso, un compromiso hecho con amor y libertad.

La amistad es dulce, incluye sonrisas y a veces llanto y dolor. Es la compañía permanente en el corazón, en los rezos, en las distancias y en la cercanía. Al amigo se le llama para contarle un buena noticia y está cerca cuando la desgracia nos ronda.

Hoy en día no se le debe de llamar “amigo” a cualquiera, no todos quieren ser tus amigos de verdad, simplemente son socios que solamente te hablan  cuando necesita algo, sacan algún provecho de vos y no les importa que ocurre con tu vida.

Recomendaciones para hacer amigos…❖ Acércate a los demás sin miedo y empieza la plática con naturalidad.❖ Pon atención a lo que los otros dicen.❖ Selecciona a quienes quieras que sean tus amigo, de acuerdo a como te sientas con ellos y como ellos sean contigo.

Debemos tener en cuenta algo muy importante, también existen los “ amigos” que nos mal influencian..

¿Cuándo los amigos nos mal influencian?

Se clasifican como malas compañías aquellas relaciones en las que una persona ejerce influencias negativas sobre otras. Desde el punto de vista de la edad, las personas son especialmente vulnerables cuando son adolescentes porque están en un momento de su vida en el que todavía están desarrollando su personalidad 

Es difícil encontrar una solución que no implique un enfado entre padres e hijos, y que estos entiendan porque tomamos ciertas decisiones, sin embargo a veces es más que necesario hacerlo.

Festival party girls in summer having fun and drinking

Hay supuestos amigos que llevan a los adolescentespor el mal camino, cuando esto se vuelve preocupante es cuando los adolescentes tienen problemas de conducta, consumen drogas y alcohol, tienen malas calificaciones, se ven envueltos en dificultades legales y están agresivos.

La forma en que los padres se desenvuelvan ante la situación es muy importante; deben mostrarse comprensivos y abiertos al diálogo, los padres deben actuar con calma sin reclamarle nada al hijo ya que lo contrario el joven puede encerrarse mas en si mismo y refugiarse en aquellos que son considerados una mala influencia para el.

Debemos buscar soluciones como estar cerca de los hijos, procurar un entendimiento, favorecer el dialogo y el cambiar perspectiva, tratando de entender desde su lugar el origen de ese comportamiento, pueden llevar a una comprensión mutua en donde el niño acceda al cambio; aunque no nos agraden los amigos de nuestros hijos es recomendable no hablar mal de sus amistades ni tampoco castigarlo.

Por el contrario, lo mejor es indagar con preguntas: que es lo que le agrada de las compañías que frecuenta, que le aportan estas amistades, si ha evaluado las consecuencias que pueden traerle el continuar por ese camino.

Las preguntas deben invitar a una conversación tranquila sin reclamos ni griteríos, en un ambiente, relajado y en el que el hijo sienta confianza para expresar lo que siente y lo que le sucede sin temor y con mucha confianza. Si presionamos mucho a los hijos lo único que logramos es que se atemoricen y retándoles solo se consigue que se alejen más de los padres y se refugie más en su círculo de “amistades”que no les llevan por buen camino.

A los jóvenes hoy en día les preocupa la enemistad,quedarse sin amigos . Los adolescentes sin amigos tienden a sentirse más solitarios e infelices.

El miedo a la soledad puede hacer que una persona se relacione con gente que no le aporta buenas cosas por el miedo de quedarse aislado desde el punto de vida social. El deseo de aceptación por parte de los demás. Una baja autoestima puede llevar a persona a recibir cariño a cualquier precio.

Debemos de tener en cuenta que las amistades vienen y van durante la adolescencia y a medida que vamos creciendo nos damos cuenta de muchas cosas. Hay que tener paciencia en este proceso y confiar en que siempre que apoyemos la independencia de nuestros hijos y le damos estructuras y límites, elegirán bien a sus amistades.